La discapacidad que afecta a la población infantil constituye un problema de salud por su impacto sobre la calidad de vida del niño afectado, por su repercusión sobre la familia, y por los recursos que debe destinar la sociedad para su atención.
Como parte del manejo integral de la discapacidad se hace necesario crear un espacio en el que la familia reciba toda la información y apoyo que necesita.
El valor de las Escuelas para padres de niños discapacitados ha sido demostrado en experiencias desarrolladas en varios países.
En ellas se crea el marco propicio para brindar a los padres información científica actualizada sobre las características del problema que enfrenta su hijo y las acciones necesarias para lograr el máximo desarrollo del niño y su plena participación social.
Constituyen una oportunidad para el intercambio de experiencias entre los padres, donde los más experimentados brindan apoyo a los que se enfrentan inicialmente al problema, permiten, además, distribuir información, escrita especialmente para los padres, sobre aspectos relacionados con la atención y cuidado del hijo afectado.
Son variadas las formas que propone la literatura científica sobre cómo brindar a los padres información calificada sobre la discapacidad que afecta a sus hijos, ejemplo son los diferentes programas de intervención familiar comunitaria que se desarrollan por todo el mundo y que dan prioridad en sus acciones a la educación familiar, y a las actividades en el terreno.
Una familia mejor educada, mejor informada, que comprende las características del proceso patológico, su pronóstico, las posibles complicaciones, las formas para evitarlas, los mecanismos para poder desarrollar los potenciales residuales del niño, es un instrumento inestimable para poder ofrecer al niño una atención integral.
La escuela de padres, tiene como objetivos, brindar a los padres información científica actualizada sobre las características de la discapacidad que afecta a sus hijos, mediante conferencias, debates de películas, dinámicas de grupo; sirve de marco para que los padres puedan intercambiar experiencias, y ofrecer ayuda a aquellos menos ajustados a la nueva situación.
Las actividades son variadas: conferencias impartidas por especialistas de reconocido prestigio profesional, también se desarrollan debates de películas, testimonios de padres que han logrado vencer el reto que tener un hijo discapacitado representa. Durante las actividades se confiere especial importancia a la participación de los padres, estimulándolos a brindar su opinión sobre el tema objeto de discusión.
Dentro del marco de la escuela de padres se realizan actividades culturales, en las que los niños discapacitados del taller experimental, actúan.
Además, se organizan visitas en grupo con la participación de padres, niños y técnicos de la salud y educación especial a centros recreativos y culturales, tales como parques de diversiones, museos, etc.
Cuando resulta necesario, con la participación de miembros del Proyecto, se realizan dinámicas de grupo, o sesiones de psicoterapia individual.
A pesar de la corta experiencia de solo un año de trabajo en esta modalidad de tratamiento, los resultados alcanzados hasta el presente resultan altamente alentadores.
La acogida por los padres ha sido favorable, teniendo una buena asistencia a las actividades programadas, así como una activa y entusiasta participación.
El tiempo no permite establecer conclusiones definitivas.
Cuando una familia se enfrenta al problema que representa un niño portador de una disminución de su capacidad funcional de forma permanente que compromete potencialmente su posibilidad de integración social, y que demanda atención y cuidados especiales, se desajusta, el contacto con personas que enfrentan una situación similar favorece el desarrollo de mecanismos de compensación que le ayudan a ajustarse a la nueva situación.
Son variadas las formas de reaccionar ante el problema muchos padres tienden a negar el problema, especialmente en los primeros días de haber recibido la noticia, constituye un mecanismo de defensa, y se convierte en un serio problema si esta actitud se prolonga y afecta la atención y cuidado del niño.
Los sentimientos de culpa no demoran en aparecer, alguien debe asumir la responsabilidad por lo que sucedió, durante mucho tiempo la cultura popular determinaba que la presencia de un hijo discapacitado se percibía como el ‘’ castigo del cielo por una culpa cometida’’, o fruto de brujería o mal de ojo, hoy es más frecuente que la culpa se atribuya a un mal tratamiento médico, especialmente durante el parto, son frecuente expresiones tales como:
‘’ me dejaron pasar el parto ‘’, culpar esta relacionado con el principio de que ‘’ siempre que algo sucede hay un culpable’’, algo que no es totalmente cierto.
La depresión y la ansiedad son elementos frecuentes, especialmente en las madres, y está relacionada, en gran medida, a la inseguridad de ser capaces de enfrentar la nueva situación y al temor al futuro, con un grupo de preguntas sin respuesta: ¿Podrá caminar, hablar, ir a la escuela, etc.?, ¿tendré que dejar el trabajo?, ¿alcanzará el dinero?, ¿podré tener más hijos?.
Brindar a los padres apoyo emocional e información, que permita un mejor equilibrio emocional, es un aspecto esencial en el tratamiento integral de cualquier forma de discapacidad infantil. La familia, en general, y los padres, en particular, son el factor más importante en la habilitación de funciones en el niño. El futuro de este dependerá en gran medida de la capacidad de estos de enfrentar el problema.
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1 comentario:
La discapacidad es un problema que existe para cualquier persona, pero voy a centrarme en los niños.
Los niños con algun tipo de discapacidad tienen muchos problemas a la hora de estar en un aula con más niños que están por encima de ellos, por decirlo de alguna manera.
Hoy en día es muy dificil para los educadores llevar a cabo actividades en un aula si existe algún niño con discapacidad, puesto que éste no puede hacer determinadas cosas. Por ello, es importante informar a los padres para informar sobre las diferentes alternativas que hay para llevar al niño con discapacidad.
Es importante para estos niños que sus padres estén totalmente informados y les apoyen. Para ello se han creado escuelas en las que se les informa científica y moralmente, para que los padres se hagan a la idea de que un niño discapacitado necesita cuidados especiales. Para ello, existen este tipo de escuelas. Lo primero de todo es hacer ver a los padres que su hijo tiene una disfunción funcional por lo que, estará más limitado que otro niño. Después deberá colaborar todo lo posible con la escuela para que todo sea más fácil y, a la vez, que el niño se sienta protegido por sus padres. En estas escuelas, las actividades también serán muy diversas pero siempre con unas limitaciones. Todo estará relacionado con los padres para que el niño pueda formarse en un lugar agusto.
En mi opinión, estas escuelas son un gran éxito para este tipo de problemas ya que, en una escuela infantil normal no podrían hacer determinadas actividades por lo que todo sería mucho más dificil, tanto para ellos como para los educadores. Me parece una alternativa muy buena para educar a un niño que se merece una atención especial y que, como todos los demás niños, tiene derecho a una educación digna.
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