Los estudiantes vascos que sufren algún trastorno emocional grave disponen ya de tres centros de apoyo terapéutico-educativo. Más de un año después de anunciar su creación, el Gobierno autónomo dio ayer por inaugurados los nuevos recintos de Ortuella, Vitoria y Lasarte. El Ejecutivo ha decidido dividir el servicio por territorios históricos con el objetivo de ofrecer una atención más adecuada a los niños y adolescentes que, por distintas razones, no pueden acudir a la escuela de manera regular. No se trata de aislar al colectivo, sino de abordar mejor sus problemas. «La separación temporal de sus colegios de procedencia permite desarrollar programas específicos más eficaces e intensivos», argumentó el consejero de Educación, Tontxu Campos.
Lo cierto es que las enfermedades emocionales en edad escolar han aumentado en los últimos años. De los 9.768 alumnos vascos con necesidades educativas especiales, el 16,83% presenta patologías ligadas a la salud mental. Campos lo atribuye al cambio experimentado por la sociedad. Por ello, la consejería que dirige aprobó un decreto el 26 de diciembre de 2006 para garantizar el derecho a la educación de los menores con problemas emocionales a través de los centros territoriales. A su vez, la normativa unificó los servicios de atención hospitalaria, domiciliaria y terapéutico-educativa que se presta a los afectados. Osakidetza y los servicios sociales municipales colaboran en los programas.
Labor de refuerzoMás de un centenar de profesionales participan en las distintas iniciativas relacionadas con la integración de los niños y adolescentes con trastornos mentales. Hace quince años que se habilitaron aulas en los hospitales para estos enfermos, un sistema al que poco después se unió la atención a domicilio. En ambos casos se trata de problemas de fuerza mayor que impiden a los chavales asistir a clase en un plazo de tiempo superior a un mes. Los centros terapéutico-educativos, en cambio, nacen con el objetivo de convertirse en un refuerzo a los escolares con problemas de ese tipo.Los alumnos no van a romper «en ningún caso» sus lazos con el colegio en el que estudiaban. Es más, los educadores tienen como misión «su reincorporación plena al centro ordinario», según destacó la directora de las nuevas instalaciones de Ortuella, Arantza Etxebarria. Un equipo de doce personas se encarga de que todo se desarrolle de manera correcta en el equipamiento de la Avenida del Minero; entre otros, cuentan con cuatro docentes, un psiquiatra, un psicólogo y un logopeda.
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1 comentario:
Me ha parecido muy interesante este artículo ya que, es un gran método para todos aquellos niños que sufran ese tipo de problemas.
Entiendo que los niños con problemas mentales, en una escuela "normal" por llamarla de alguna manera, no pueden llevar el mismo ritmo en cuanto a conocimientos con respecto a los niños que no tienen ese problema. Los niños con problemas mentales van a tener un retraso madurativo, lo que supondrá una mayor lentitud al captar una serie de conocimientos.
Pero creo, que por ello, no deben estar en otro plano. Ellos también tienen sus derechos, como todos los demás, y también hay que ofrecérselo. Pero, actualmente, en las escuelas no se dispone de personal suficiente para estos casos, por lo que el educador o la educadora se vé en la obligación de proponer a las familias un nuevo centro para la educación de su hijo, ya que no puede llevar el mismo ritmo que los demás niños. Con este tipo de proposiciones las familias suelen enfadarse porque ven a su hijo inferior a los demás y muchas más cosas, pero es lo mejor, tanto para el niño, como para esas familias. Porque gracias a ese centro, va a estar mucho más vigilado que en una escuela normal y se adaptarán al ritmo de cada niño.
Por todo esto que he comentado, me parece excelente que en el País Vasco se hayan propuesto estos centros porque éstos niños requieren una mayor atención, la cual no se les puede aportar en una escuela normal, pero sí en este tipo de centros. Así podrán salir adelante de la misma manera que lo hará un niño que no sufra ningún problema mental.
Por último decir, que aunque hoy por hoy existen centros de este tipo en casi todas las comunidades, en aquellas que no los haya que se planteen el formar un proyecto tan excelente como es éste.
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